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miércoles, 25 de enero de 2012

Música de la semana...

Busque un disco de Bola de nieve, pero al parecer nunca encuentro nada sobre él; luego por alguna extraña coincidencia llegue a está canción de Jacques Brel. 


Les dejo dos hermosas canciones,  porque es en estos días que parece estoy condenada o imposibilitada a poder leer que me regocijo en la música. Extraño devorar libros, extraer ese dulce placer de la soledad y la complicidad del texto; confío en que todo sea momentáneo. Mientras tanto, entre actos fallidos, vida ermitaña o una suerte de ella, amigos que prefieren mantenerse al margen de todo, recuerdos, sueños vertiginosos y muchos muchos deseos; valdrá en algo disfrutar todas las veces necesarias estas canciones. 


Como diría el acertado Cioran con una maestría sólo posible en él, al preguntar, ¿dónde hundirse si en el Sena o en la música?; adivino su respuesta, y declaro la mía está noche, en la música!!!

jueves, 8 de diciembre de 2011

El pez dorado



Los alaridos, de cuyas suertes no han sido en lo más mínimo afortunadas; deciden tomar lo poco que no les es arrebatado, su vos, su cuerpo, moverse entre las cadenas, un poco la cadera, luego el contoneo se convierte en ritmo, en la dulzura que destilan sus cuerpos; única propiedad, y eso aveces; porque como dijo Chavela Vargas en alguna entrevista y refiriendo a sus días de aventura y escasez de dinero; "a veces un taco con sal, pero había a veces que ni a veces había"
La pieza que les dejaré no la descubrí sino a través de la lectura que hice; El pez dorado, de J.M.G. Le Cléizo. Novela que me aventuro a recomendar. Hace tiempo que la leí, pero no es hasta hoy que separada de la sensación de correr a lado de Laila, el personaje que narra su historia; una niña que fue robada y alejada de su lugar de origen y de sus padres sin ninguna explicación, vendida, comprada y después perseguida, refugiada en una casa para "princesas" y al final un viaje a París; es que puedo escuchar black is the colour of my true love´ s hair.
Así como Laila y otros tantos no-personajes que podemos ver por las calles, hombres de carne y hueso (ya lo diría Unamuno "...hombres de carne y hueso, hombres que nacen, sufren, y, aunque no quieran morir mueren...") que desterrados de su vida, de sus orígenes; voluntariamente o a la fuerza dejan atrás su historia y la de su comunidad y familia. Hombres y mujeres que podemos ver entre los vagones atestados de gente en el metro o deambulando por las calles. Pequeños corriendo por las plazas publicas u hombres "haciendo lo que pueden", cargando, colocados en alguna actividad o regenteados para ser sino ingenuos y tristes soldados rasos de un alguna "sociedad u organización" que en el mejor de los casos sólo los adquieran con una suerte de empleados "libres" y no de esclavos. Es así que llego a admirar ese gesto dulce de Laila, escuchar música, para refugiarse.

"Cuando llegaba por la cañería del pasillo y oía el redoble de los tambores, me daban escalofríos. Era un sonido mágico. No podía resistirme a él. Hubiera atravesado el mar y el desierto atraída por esa música."

Con esto no quiero referir que la movilidad de los hombres de lugar sea un gesto de abandono u algo temiblemente equivoco. Quizá todos los que vivimos fuera del lugar de nacimiento de nuestros padres o los nuestros, estamos bastante acostumbrados al cambio; que por cierto no son tan escasos dichas historias. Sino que ya todo irse es en alguna medida provocador de tristeza incluso en el mejor de los casos, pero como bien sabemos hay quienes no se les da ninguna posibilidad como en el caso de Laila, su partida a los 6 años no es una decisión sino una fuerza que la arranca del su entorno.

martes, 7 de septiembre de 2010

Escuchando...


Hoy tengo ganas de arañarte la cara, picarte el costado, sacarte lo bravo. Saca la garra, echemos un tiro, te arrastro en el piso, hasta que pidas auxilio… Lo siento soy yo, lo siento soy yo, hoy no es mi día...

San Pascualito Rey

Re-descubriendo el viejo disco de San Pascualito Rey, una maravilla. Amargosidad amorosa, es hora de sacar las galletas de animalitos e intentar suicidio (de ingesta), o mejor, disfrutar el disco Sufro,sufro,sufro, hasta su última nota. Dejemos que la melosidad “ruda” invada el espacio.

De regreso a ti, querido blog. Sin saber quiero, llego, me instalo, habito.

lunes, 6 de septiembre de 2010

Eugenia León "PERO NO TE EXTRAÑO" de Liliana Felipe

Porque amo esas dos canciones, y porque tengo una noche tan larga y álgida hoy...


Pero no te extraño, deben ser los años o los desengaños...
Liliana Felipe